Vitaminas

Vitamina A: alimentos ricos en ella

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La vitamina A es uno de los micronutrientes esenciales para el cuerpo, útil para muchas funciones celulares y con un fuerte efecto antioxidante: una buena ingesta de vitamina A nunca debería faltar a diario.

Sin embargo, para asegurar dosis suficientes de este elemento, es necesario meditar cuidadosamente en la nutrición: ¿qué comestibles, como resultado, son naturalmente ricos en él? Como regla general, las dietas clásicas -incluyendo la dieta mediterránea- dan una ingesta más que conveniente de vitamina liposolubre A.

Si quiere complementar la ingesta, siempre y en todo momento se recomienda examinar con cierta antelación el consejo de su médico, que podrá identificar las ventajas y las contraindicaciones en función de su estado.

¿Qué es la vitamina liposoluble de tipo A?

La vitamina A es un micronutriente esencial liposoluble, o sea, es capaz de disolverse en las grasas. Identificado en las primeras décadas del siglo veinte, su descubrimiento nació de la patentiza empírica: los científicos, en verdad, habían apreciado que la ingesta de ciertos comestibles era esencial para el desarrollo adecuado de las ratas.<

Investigaciones siguientes demostraron que la presencia de un factor liposoluble en comestibles como la mantequilla y los huevos era precisa para el desarrollo normal de los niños, de esta manera como para prevenir ciertos trastornos, en ese instante muy habituales, de la vista.

Dónde hallar la vitamina liposolubre A

Actualmente se sabe que el micronutriente se puede encontrar en diferentes formas, así como en muchas fuentes de comestibles. En el caso de los alimentos de origen animal, se hace referencia al retinol y a los retinoides. Para los de origen vegetal, no obstante, nos referimos más exactamente a los carotenoides, también conocidos como provitamina A.

Tienen una actividad biológica afín a la precedente y son transformados en vitamina liposolubre A por el cuerpo. Por último, mas no por esta razón menos esencial, también existe la manera activa del retinaldehído, cuya acción es eminentemente sobre la vista, mas también el ácido retinoico, útil en especial para el desarrollo normal del feto.

Funciones de la vitamina liposolubre A

Cuidado de la piel

Como ya se ha citado, la vitamina liposolubre A contribuye a numerosas funciones del cuerpo. Aparte de resguardar la vista, el micronutriente está indicado para el bienestar de la piel: asegura una alta regeneración celular, combate la acción de los radicales libres aun a nivel de las uñas y del pelo, reduce los fenómenos de sequedad y descamación.

Pero eso no es todo, pues la vitamina liposoluble de tipo A es útil en los pulmones, como aliado antioxidante en asociación con la vitamina E y el sistema vascular, en este último caso contrarrestando la acumulación de colesterol malo.

Alimentos con vitamina A

Como se ha indicado anteriormente, las fuentes dietéticas de vitamina A pueden ser animales o bien vegetales: en el primer caso, en consecuencia, se hace referencia al retinol y a los retinoides; en el segundo, a los carotenoides y a la provitamina A, esta última transformada por el organismo.

Una dieta variada, basada en el modelo de la dieta mediterránea, garantiza a diario el correcto suministro del microelemento: raras veces, por ende, es necesaria una integración con productos específicos.

Fuentes de origen animal

Con lo que se refiere a las fuentes del animal original, la vitamina A está ampliamente libre en el aceite de hígado de bacalao, en el propio hígado de ovejas, vacas y cerdos, así como en determinados derivados como la leche, los productos lácteos frescos, los quesos frescos y madurados y los huevos.

Además de estos, también hay suplementos naturales y agentes tonificantes, como la jalea real producida por las abejas. La disponibilidad de comestibles vegetales es de manera decidida más variada, puesto que la provitamina está presente en abundancia tanto en los productos comunes de la huerta como en la fruta.<

Fuentes vegetales:  frutas y verduras

Zanahorias y Brecol ricos en vitamina A

En el frente vegetal, hay lugar primeramente para los comestibles amarillos, rojos y anaranjados: esta característica, de hecho, sugiere un alto contenido de carotenoides. Se da luz verde a las zanahorias, calabazas, pimientos y tomates, a los que se añaden otros ejemplares de hojas verdes como el perejil, el diente de león, la lechuga, la espinaca, la escarola, la col, el brécol, el apio, las coles de Bruselas y otros muchos.

Las zanahorias, en particular, son una de las fuentes más habituales y abundantes de betacaroteno. Del mismo modo rica en fruta, donde se aplica exactamente la misma regla de coloración: las frutas amarillas, rojas o bien anaranjadas son en verdad ricas en carotenoides.

En consecuencia, la elección va desde los albaricoques y melocotones comunes, pasando por las cerezas de temporada, la sandía para saciar la sed y el colorido melón, hasta el mango y la papaya más exóticos. Esta última, en particular, es una de las frutas más conocidas en concepto de antioxidantes, precisamente por su alto contenido de vitamina A.

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