Comida sana

Trucos purificantes después de los excesos navideños

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Purificarse tras las vacaciones de Navidad es esencial para recuperar la forma física y la salud. Tras innumerables tentaciones, sustanciosas recetas, excesos, almuerzos y cenas con amigos y familiares, es el momento de retomar una dieta menos exigente y más ligera para ponerse en forma.

Es cierto que las fiestas son el tiempo dedicado a la relajación y al placer, pero es esencial detener las libras de más para no comprometer la salud. La purificación es la palabra clave, tomar comestibles y bebidas que asistan a eliminar las toxinas. Lo ideal sería continuar una dieta recomendada por un dietista, quizá una dieta con recetas sencillas y de corta duración que permita al cuerpo regenerarse de forma rápida.

Ventajas de la dieta dexintoxicante

Las ventajas de una dieta desintoxicante son la corta duración y la garantía de resultados casi inmediatos, como piernas más delgadas, vientre plano y piel más sana y plana. Para lograr estos resultados, la primera regla es desamparar los alimentos y bebidas que son demasiado ricos en calorías y grasas a lo largo de dos o 3 semanas. Al mismo tiempo, da luz verde al agua (al menos dos litros), al té verde, a los tés de hierbas purificantes, a muchas frutas y verduras para una recarga de vitaminas y energía.

La ingesta diaria de fibra mediante cereales, frutas, verduras y legumbres va a ayudar a nuestro cuerpo a regular el ritmo interno, favoreciendo la expulsión y purificando. Elimina los dulces y las bebidas azucaradas, elige una cocción ligera con pocas grasas añadidas o bien incluso mejor cocidas al vapor. Por esta razón, una dieta vegetariana o vegana será más adecuada para perder el exceso de peso y recobrar la línea perdida durante las fiestas navideñas.

Divide tus comidas en 5 bloques principales: desayuno, reposo, almuerzo, merienda y cena. Para los bocadillos del día, prefiere fruta fresca, zumos, zumos de vegetales y frutas como arándanos y yogurt. Para el desayuno, elige entre leche y cereales, pomelo y galletas secas, té, fruta fresca y bizcochos con mermelada sin azúcar.

Al tiempo que para el almuerzo y la cena platos sencillos y ligeros como spaghettis (integral, espelta) con tomate, verduras a la parrilla, seitán a la parrilla y tofu, arroz basmati con brócoli, espinacas hervidas y salteadas en una sartén con aceite de oliva y ajo EVO. Muchas sopas de temporada, ensaladas de cereales y verduras, verduras al horno, guisantes y cuscús. Moderar la ingesta de hidratos de carbono, el pan mejor integral, y si no se puede prescindir de las proteínas animales, mejor el pescado azul y las carnes magras.

No prolongues tu dieta salvo que sea seguida y recomendada por un médico, la meta es purificarse no deteriorarse. Después vuelve a una dieta saludable y mantente sano por dentro y fuera.

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